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Sueños

By on Jul 31, 2011 in ley de permitir | 0 comments

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Hola a Todos

Esto quisiera compartir con Todos hoy.

Muchas veces decimos que tenemos un sueño. Esta es la mejor manera de demostrar como vivimos. Sueños. Irrealidades que denotan un esfuerzo para conseguirlos. En mi país hay un programa de televisión en el que para lograr el sueño de los participantes, deben pasar por duras pruebas de baile y al que gana, le realizan el sueño. No estoy aquí para hablar de televisión ni nada por el estilo, pero el ejemplo sirve para demostrar como estamos acostumbrados a que los sueños son irrealidades puestas en el tiempo y el espacio y que para tener hay que esforzarse, y no solo eso, sino que el premio lo otorgan otros. Esa es la percepción nada real de una vida que se basa en las circunstancias como punto de partida. Es como el burro que camina mientras le pongan una zanahoria por delante.

Ayer escuche que Henry Ford, comenzó su empresa con casi nada y aún sin haber vendido un auto, compro más de 16 manzanas en Detroit para edificar la fábrica más grande del mundo en su momento. ¿Que lo llevó a creer tanto en su proyecto que aún sin saberlo invirtió tanto? ¿Por qué tanta seguridad en su idea? ¿Qué certeza lo impulsó?

Festejó su éxito antes de que el mundo lo viera. Esa es la idea. Estar tan seguro del éxito, que no pueda ser de otra manera.

Se que es difícil aceptar esto. Pero este es el Ford que buscamos. La idea de estar felices para que las cosas salgan bien y no lo contrario es lo que desorienta al intelecto y lo pone en guardia y temeroso y sabemos que el miedo es causa de grandes males.

Aquello a lo que tememos se nos adhiere por el solo hecho de pensar en ello, pero lo más importante es que el temor nos pone en estado de pelea y la paz entonces se transforma en un sueño. Si hay miedo, lo que buscamos es un sueño.

No es lo mismo tener un sueño que vivir el ahora como realizado ya. Sueños podemos tener, pero es propio del estado de dormir. Cuando despertamos nos damos cuenta de que fue un sueño. Esto no significa que no debamos tener objetivos claros y precisos a la hora de proponernos algo, pero una cosa es un claro objetivo y otra cosa un sueño que no sabemos si se va a realizar o no. Hago la distinción entre sueño y objetivo en función de lo que significa para nosotros. No es lo mismo tener el sueño de un auto nuevo a la convicción plena y certera de tenerlo, disfrutarlo y gozarlo aún antes de que esté estacionado en nuestro garaje.

La certeza de la que estamos hablando es un sueño para algunos y una realidad para otros. Los sueños son como castillos fabricados en el aire reservados para quienes no perciben la realidad en su conexión con lo Divino. Igualmente no tiene nada de malo soñar, la diferencia que estoy haciendo es para indicar el estado de conciencia dormido y el despierto. Despiertos no soñamos. Tenemos

Cuando decidimos sanar estamos despiertos

Estamos despiertos al decidir ser libres

La libertad no es un sueño. La libertad es la realidad fuera de todo estado.

La mente creadora puede tener sueños. En la inmutabilidad del Ser, no. Esto es así porque los sueños, según nuestra creencia pueden cumplirse o no y en el estado Divino la realidad es pura y eterna.

Podemos vivir nuestra vida siendo y no soñando porque cuando logramos acercarnos al estado de conciencia de ser, los sueños son siempre realidades.

Todos estamos aquí para lograr manifestar lo Supremo.

Nuestra conciencia nos permite percibir el entorno que hemos creado. Cuanto más pleno, más elevada nuestra visión.

Alguna vez dije que morimos en esta vida muchas veces para renacer a un nuevo estado de conciencia. Ahora, los sueños son cada vez más realidades.

Gracias a Todos

Juntos con Amor Divino

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Victor

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