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Quienes somos

By on May 26, 2011 in ley de permitir | 1 comment

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Hola a Todos

Quisiera hablar hoy de lo que significa para nosotros la realidad.

Cuando digo nosotros me estoy refiriendo a Nosotros, ya en mayúsculas; basta de minúsculas y demás accesorios de la mezquindad y la miseria que nada tiene que ver con Nosotros.

Nosotros somos Todo, somos el Ser que tanto buscamos. Hemos nacido sabios, solo que no nos dimos cuenta de continuar con esta premisa. ¿Que sucede con el niño que no conoce nada de la vida y depende de sus padres para reconocerla? El niño es niño independientemente de sus padres y el estado inmaculado con el que nació debió de ser conservado y tratado por los padres para no ser olvidado en su esencia.

Es costumbre que le echemos la culpa a la sociedad con todo lo que significa, que este estado sea perdido. Pues les digo que ya no echamos más la culpa a nadie, ni a la sociedad, ni a los padres, ni a la escuela, ni a la política, ni a la religión…ni a nosotros, ni a nadie. La culpa no existe y jamás ha existido.

De esto sobreviene el Perdón, perdón por todo lo que no fue hecho a su justa medida, perdón por haber culpado, por haber juzgado, perdón por pedir perdón porque en el perdón esta implícita la liberación. Me Perdono y me reconozco libre de culpa más no de responsabilidad porque somos responsables que no es lo mismo que culpables. En la culpa está la condenación y esto no es más que un acto de juzgamiento hacia Mí y hacia toda la humanidad porque nada de lo que piense queda solo en mí, hasta el último rincón de este planeta puede ser conmovido si así lo quisiéramos.

A medida que fuimos creciendo, nos encargamos de envolvernos de todo lo que nos rodeamos en sus determinados momentos y no solo esto sino que además lo tomamos muy en serio, tan en serio que hoy buscamos como salir de la jaula que nosotros construimos y tratar de encontrar la cerradura y la llave de la puerta que nos libera; pero ¿saben que?, la puerta nunca estuvo con llave ni lo está ahora, está abierta para salir cuando queramos y si somos más descarados, ni la jaula existió jamás.

Estamos tan acostumbrados a la pobreza que salir de ella incomoda, estamos tan acostumbrados a la miseria que nos parece normal que exista y hasta creemos que es justo que el que se esfuerce tenga más.

El esfuerzo es la creencia en la esclavitud de muchos y la liberación para unos pocos. Es el mantenimiento del ego, la ausencia de certeza, la necesidad de reforzar el ego de otros, el deseo de sentirse disminuido, la creencia en la competencia. El asegurar que sin esfuerzo nada se consigue es la mezquindad pura porque desconoce la abundancia como un tributo propio de Nosotros que somos Todos, es el ganarás el pan con el sudor de tu frente, es doblarse ante el tirano y lamer sus botas, es abandonar la valentía de sabernos responsables, es la negación del Amor.

¿Quiere decir esto que quien trabaja duro es un imbécil y al vago un sabio? Mezclar las aguas es enturbiarlas. Quien mucho se esfuerza es porque así lo decidió además de no dejar tiempo para su propio beneficio y el de los demás, el vago desconoce su responsabilidad para con el mismo y para con el mundo. Ni uno ni otro son culpables de nada, solo son parte de tu vida tal como la creaste para que la veas y saques de ella lo que deseas sacar.

Recuerda que eres co-creador, por lo tanto si algo que no te gusta de alguien, busca en ti la causa porque no está en otro lugar. Si ya no quieres ver enfermos ni pobres ni miserables, deja de buscarlos, ya no mires esto en ti y dejarán de existir en este mundo.

Si prefieres verlos, que sea para sanar y curar y no para la crítica de su existencia.

El Amor no hace diferencias y todos somos capaces de sostenerlo, si buscamos nuestra absolución, que sea la de Todos porque es lo único que existe.

La Paz es la Reina de la vida y llegar a la Reina no requiere invitación, requiere hacerlo, la jaula no existe ni existe la esclavitud, si la esclavitud no existe tampoco la libertad. Ese es el estado que debemos desear si es que desear queremos.

Esta vida tal como se nos presenta manifiesta siempre alguna dualidad, esta dualidad es la que nos invita dulcemente al sufrimiento y al engaño. En esta dualidad nos embebemos del sabor del néctar de la cualidad y por eso buscamos sobresalir, creer que podemos ser mejor que otros, competir, tener en función del no tener de otros. Todo esto es una gran mentira. Nadie gana ni nadie pierde, el Amor del Todo no elige, nosotros somos el Todo, nosotros somos Amor, Nosotros no elegimos y el libre albedrío está justamente en decidir este estado o no.

El ejercicio: Mirémonos con el Amor que solo un sabio conoce, imaginemos este estado sintiendo nuestra sabiduría y perdonémonos. Esto no es una afirmación, porque en la afirmación, según he comprobado, está implícita la negación del estado que buscamos.

Imagino lo que busco para mí en todos sin excepción alguna.

 

Gracias a Todos

Juntos con Amor Divino

[email protected]

Victor

 

 

 

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