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La certeza y los mendigos

By on May 1, 2011 in ley de permitir | 0 comments

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La Certeza y los mendigos

Saludo a Todos

¿Cuanto tiempo más vamos a estar esperando para estar en el goce del Ser? ¿Qué más vamos a decidir para comenzar?

En el camino que adopté, decidí que las técnicas de liberación deberían adecuarse al individuo, algo así como aprender el abecedario y que cada uno adapte la liberación a su estándar de vida, tomando como valedero la Verdad incuestionada y asegurando que el resultado no estaría solo en relación a la cantidad de veces que se practica, sino a la profundidad con la que se hace, apropiada al ahora que estamos viviendo y relacionada más con la imaginación consciente y a la voluntad de saberme Yo Soy.

Estoy convencido por la experiencia que he vivido, que cuanto más vueltas damos al asunto más nos mareamos perdiendo la noción de lo que buscamos, traduciéndose en malas experiencias y no entendiéndolas como manifestaciones nuestras.

Sabemos que lo que buscamos es porque carecemos de ello o porque no percibimos su presencia en nuestras vidas y por lo tanto no lo vemos como nuestra manifestación. Al no percibir nuestros más grandes logros como realizados, seguimos buscándolos considerándolos una meta perdida por desorientación con la consiguiente pérdida de tiempo y energía por vagar a la deriva, llevándonos nuevamente a malas experiencias y a no reconocerlas como nuestras manifestaciones.

En mi proceso, me di cuenta que es lo que me estaba faltando, acomodé las experiencias vividas en circunstancias asociadas y cuestionando una y otra vez mis propios procedimientos, vi que la circunstancias no eran lo que yo esperaba; no eran las circunstancias las que me manejaban a mi, sino todo lo contrario, yo manejaba a las circunstancias.

¿Cómo poder explicar que es la certeza? En mi caso, relacioné la certeza con la falta de dudas respecto de lo que Soy y lo que puedo hacer, no solo hablar. Es como si dijéramos Fe.

Si propongo una meta, tengo la certeza de que se cumple porque no es de otra manera, y aquí quisiera aprovechar para decir algo; siempre hablo en presente sea cual sea la idea que me parece tener, es un acto voluntario al principio hasta que lo incorporamos y realmente después cuesta hablar del pasado o del futuro, el pasado es memoria y el futuro también por lo tanto démosle importancia al presente y nada más. Si tenemos en claro esto, el camino está preparado para ser recorrido.

A la certeza la asocio también con el Amor. Un profundo Amor hacia mí y hacia todos; es la forma en que cambio al mundo y así es que curo enfermos, erradico la pobreza y la miseria, llamo a la felicidad y a la paz, libero de la esclavitud y soy pleno co-creador.

Cuando nos acostumbramos a ser de esta manera, la vida cambia, se torna en servicio y  sanación. El mundo cambia porque en mi interior hay cambio. Comencemos entonces a cambiar nuestra manera de pensar y de imaginar. Démosle a la imaginación el poder que realmente tiene y el mundo cambia, seamos atrevidos imaginando al mundo en el que vivimos como un paraíso y lo es sin ninguna duda. En mi mundo solo hay paz, ustedes están en mi mundo, son mi mundo, son paz, no es de otra manera.

Empecemos a hablar con certeza, solo utilicemos palabras apropiadas al presente y se borra toda ilusión del pasado y del futuro.

Una vez me preguntaron que pasa con los sordo-mudos, mi respuesta es que son sordos o mudos, no tontos, cada uno con los símbolos con los que pueda comunicarse, pero en presente, en ahora. Lo que fue no es y lo que será tampoco es, por lo tanto si vivo en presente, doy la idea ya de la meta y tanto se impregna en el subconsciente que se manifiesta ya, hoy. El problema es creer que ese presente existe como realidad y aunque no se vea, es y está.

La certeza está relacionada con el orar, el pedir y la plegaria. Yo ya no pido, el orar y la plegaria son la antítesis de lo que se enseña como tal. El orar y la plegaria es la confirmación final de la certeza, la imaginación puesta en la mente al servicio de uno y de todos. ¿Quienes piden? Piden los mendigos y nadie lo es en mi mundo. El Hombre no pide, toma lo que es dado por añadidura y le pertenece. “El pide y se os dará” quiere decir esto.

El pedir es falta de certeza. El pedir nos lleva a la actitud del mendigo que consume de lo que sobra. Eso es una falta de respeto a la humanidad. En mi mundo nadie es mendigo.

Alguno puede decirme que los mendigos existen porque lo ven a diario, yo se lo que significa, también hay mendigos en las iglesias vestidos con saco y corbata y salen felices de serlo. Eso es tanta falta de certeza como el mendigo harapiento que pide comida. Es tanta falta a la humanidad uno como el otro. En todo caso propongo que todos veamos en nuestro mundo una humanidad liberada de esta locura, demos primero esta imagen al universo como servicio porque vuelve multiplicada.

Que les parece si damos primero la idea de un mundo en paz y luego la imagen de lo que deseamos para nosotros en particular. A mi me gusta disfrutar de mis logros sabiendo que todos están sanos y salvos. En mi mundo no hay mendigos.

A todos gracias

Juntos con Amor Divino

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Victor

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