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El Maestro y el alumno

By on Abr 10, 2011 in ley de permitir | 0 comments

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Un día un gran Maestro habló y dijo:

-Si quieres ser libre, debes serlo por tu cuenta ya que mi libertad ya está hecha y no   puedo verte esclavo.

-Como no puedo verte esclavo, no puedo salvarte de la esclavitud porque estaría frente a un engaño y el engaño no forma parte de mí Ser.

-Pero…, si quieres que así te vea, así lo haré.

El alumno dijo:

-No quiero que así me veas, solo dime como hago para que me veas como Soy.

-Solo dime como hago para que no me veas como creo que me ves.

Vemos al mundo como somos y como creemos ser lo que somos, así nos vemos.

Además el Maestro dijo:

-Tanta bondad hay en el mundo que su abanico nos abarca: pero no la veo dijo el mendigo, ¿como no? dijo el rico, y es mentira dice el loco.

-Tanta Luz hay en el mundo que sombras no produce, tanta Paz hay en el mundo que las guerras ya no existen, tanta sabiduría hay en el mundo que la realidad ya no se busca y tanta es la Grandeza de cada uno que nadie puede decir que no es santo.

Otro gran Maestro se acercó y dijo:

-Nadie está afuera de la libertad, la mentira es la ilusión del loco, la pobreza la del mendigo y la negación la del rico. La Verdad se experimenta por si misma y en si misma sin más.

-La oración perfecta es la que atañe a todos, la plegaria perfecta es la nos acerca a la oración.

Cuando ustedes piden que sean mis experiencias las que otorguen luz a sus caminos, su luz, la de ustedes es la que se otorga al mío.

En la luz plena no hay sombras dijo el maestro. Ahora podemos hablar de la plegaria para llegar a la oración. Orar, en mi experiencia fue y es uno de los más elevados estados, en la oración está en juego la imaginación, la imaginación produce efectos en nuestra conciencia y nuestra conciencia se expande para recibir.

Orar no es pedir, porque pedir implica falta y además porque nos enfoca en el error de creer en la posibilidad de que lo pedido se otorgue o no, eso no es orar, orar es entrar en contacto íntimo con nuestra esencia a través de la imaginación, orar es integrar en mi lo que imagino como mejor para mi y para los demás.

Al escribir estas palabras estoy orando y mis plegarias llegan a todos porque así lo puedo imaginar.

Cuando se enseña a liberar nuestros pensamientos negativos por el método que sea, estamos orando, cuando nos enseñan a ubicar nuestros pensamientos en la frecuencia correcta, estamos orando; cuando por fin hemos logrado declarar nuestro interior puro y verdadero, es que nuestra plegaria se manifiesta.

Bendecir es el más claro producto del Amor verdadero, es curar y sanar porque en la bendición está implícita la Verdad.

La abundancia y la salud son los reflejos de la oración y en la plegaria se alza la bendición. Para orar debemos sabernos sanos y allí es donde la manifestación se produce; nadie que no se sepa rico puede aspirar a adquirir lo que le plazca ni nadie que no se sepa sano puede manifestar lo que cree mejor para si.

Estar sanos significa entendernos así, creernos así y definitivamente sabernos así. La enfermedad es producto de nuestra mente errada, la pobreza es la manifestación de un concepto de uno mismo. Es por esto que antes de dar cualquier explicación sobre mis experiencias, debemos adentrarnos en nuestra imaginación y primero vernos sanos y libres porque esta es nuestra Verdad, es el legado del que disponemos para seguir.

Gracias a Todos

Juntos con Amor Divino

Victor

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