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Ideas claras

By on Ago 27, 2011 in ley de permitir | 1 comment

Hola a Todos Claridad de pensamientos es indispensable para dejar de ser simples observadores. Me refiero a claridad cuando en lugar de creernos asediados por el mundo o las circunstancias y así sentirnos víctimas, nos transformamos en creadores de nuestra vida dejando de lado aquel sentir que solo es falso. Se puede y podemos experimentarlo: Seamos atrevidos y descarados porque todo esta para nosotros y por nosotros. En la creencia de que nos debemos al esfuerzo y el sufrimiento para lograr nuestros logros, así lo manifestamos, pero es una mentira aceptada. Despertemos de una vez, nada se logra con esfuerzo, solo perpetuar esa idea. Claridad de pensamiento también incluye darnos cuenta de nuestro estado de Ser. En realidad lo que percibimos es en función de nuestro estado de Ser. Yo Soy no es solo una frase que es bueno decir, Yo Soy es la vida misma. Yo Soy implica todas las formas y acontecimientos que seamos capaces de reconocer. Todo lo que observamos, todo lo que vivimos, todo lo que seamos capaces de percibir esta directamente relacionado con Yo Soy. No es el yo seré, ni el yo fui, es el Yo Soy, ahora, para toda la eternidad. Estamos acostumbrados a vivir con un condicionamiento que implica el pasado o el futuro. Ese error lo quitamos definitivamente cuando nos damos cuenta del Yo Soy, porque Yo Soy ahora Todo lo que Soy. Cuando digo Todo no sugiero nada menos que eso nos demos cuenta o no de su significado. Somos siempre y en la eternidad estamos fuera de un tiempo lineal que nos contrae en lugar de expandirnos. En la expansión de nuestra conciencia está la expansión de nuestro Ser. Cuanto más seamos capaces de percibir nuestro Ser, más claridad tendremos. Si preguntan como se hace, respondo que hay que vivirlo porque es un estado sin retorno. Cuando uno se siente libre jamás quiere volver a la esclavitud, por eso es necesaria su vivencia. No hay manera de hablar de ser rico si uno no lo es, lo demás es puro intelectualismo. Me da mucha risa cuando escucho a los especialistas en pobres de cómo se debería hacer para dejar de serlo cuando con la barriga llena no es posible entender el hambre. Con la riqueza, la abundancia, la salud, la alegría y la paz pasa lo mismo, podemos hablar del tema por horas pero si no Somos, es pura charlatanería. Yo Soy ahora es la Verdad Eterna, lo Divino no juega con los tiempos humanos porque el tiempo es una ilusión que hemos aceptado por verdadera y creemos firmemente que necesitamos tiempo. El tiempo es una representación humana y nada más y cuanto más nos aferremos a el, más vamos a depender de esa ilusión. El despertar a una clara idea es el Yo Soy ahora y por siempre. Yo Soy Rico o millonario o sano son afirmaciones cuando aún no Somos. Desde el preciso instante en que Somos las afirmaciones no existen porque no hacen falta. Nada hay para lograr más que nuevas metas en felicidad y amor puros. Metas podemos tener miles, pero son imaginería hasta que no Somos lo que buscamos. Cuando Somos esas metas o logros, la vida se transforma para siempre. ¿Se entiende? Conozco mucha gente que lee y lee muchos libros y artículos sobre estos temas, pero cuando hablamos del estado de Ser, no hay palabras para explicarlo, solo se vivencia y se experimenta. Reconozco mi potestad en el estado de Ser. La mente que es creadora por excelencia se calma en el estado de Ser y pasa a ser un instrumento de lo Divino sin nuestra intervención. Percibimos el mundo según nuestras ideas, pensamientos, intenciones y deseos. El Amor que solo se refleja a si mismo porque no tiene comparación con nada no es una idea clara porque una persona aún estando en el más elevado estado del Ser no puede hablar sobre el amor. El Amor verdadero es aquel en el que El Yo Soy prima por sobre todas las verdades. Si hablamos del Amor, entonces digamos Yo Soy Amor Si hablamos de la abundancia digamos Yo Soy abundante Si hablamos de la salud digamos Yo Soy salud Si hablamos de la riqueza digamos Yo Soy Rico Ninguna de las frases anteriores son afirmaciones.   Si Yo Soy, Todos Somos Gracias a Todos Juntos con Amor Divino kravetzv@gmail.com...

Enseñar y aprender

By on Ago 22, 2011 in ley de permitir | 0 comments

Hola a Todos Sinceramente creo que no hay mejor manera de aprender que enseñando, de tal manera es así que se dificulta distinguir realmente quien enseña y quien aprende. Este estado de aprendizaje-enseñanza es una catapulta para quien pretende volver a casa. Me han preguntado si enseño lo que aprendo y mi respuesta fue que… no. Aunque parezca raro lo que digo, en realidad aprendo lo que enseño. Si tomamos como enseñar un acto de dar, estoy aprendiendo debido a que enseño. Este acto de enseñar está directamente ligado al servicio a Todos, de ninguna manera nos podemos considerar maestros en el sentido literal de la palabra debido a que es un acto de servicio, el dar primero trae como respuesta el recibir y es así que no se distingue quien aprende y quien enseña. En todo caso somos maestros de lo Divino, de la Fuente que todo da, porque solo aprendemos de la Divinidad. Ya hemos dicho que no hay elegidos para el Universo, entonces como es posible pensar que alguien sabe más que otro, sería lo mismo que creer que hay elegidos para la riqueza y la prosperidad, pensar así es demencial. Nuestro intelecto en el afán de reconocer como “entendible” algo de lo que nos sucede, busca llevarnos a su cántaro para colmarlo, esa es una ilusión, es una mentira aceptada. Enseño para aprender y no para darle a mi intelecto saciedad. Es lo mismo que sanar; no sano para que otros sanen, sano porque estando sano otros sanan, que no es lo mismo. Un maestro de lo Divino enseña para estar cada vez más cerca de casa y no para alimentar su ego, solo dice lo que dice en su conexión con lo Divino que es la única Fuente, nada parte de el mismo, es hacedor en cuanto sabe “quien es” pero no es hacedor por si mismo, sino para si mismo, que no es lo mismo. Cada quien cosecha lo que siembra, cada quien cosecha para si mismo aunque parezca que no, la variable en este caso es que cada acto nuestro tiene relevancia en el mundo, aunque no nos percatemos de ello, cada pensamiento nuestro modifica el entorno y nunca el entorno modifica nuestros pensamientos. Los sentidos dicen lo contrario, pero también es cierto que los sentidos solo abarcan una pequeñísima franja del espectro de percepción. El acto de enseñar trae otros pensamientos colaterales. Uno jamás puede enseñar lo que no sabe y como lo único que sabe es la Divinidad, el acto de enseñar en este contexto es un acto divino. Cuando enseñamos, mostramos al mundo no nuestro saber que es propio del intelecto y del ego, sino nuestra conexión con la Fuente y es ahí donde se produce el corte entre lo comúnmente aceptado por maestro y alumno. Aquí el maestro es alumno porque nadie puede dejar en esta vida de recibir lo que da. Cada vez que alguien enseña trivialidades recibe eso. Cuando nos transformamos en maestros de lo Divino, recibimos Divinidad. Toda vez que nos encontramos con alguien a quien no le tenemos cariño o por decirlo de alguna manera, nos molesta; se transforma en maestro si es que aceptamos que esta persona  o circunstancia nos está develando una enseñanza al reconocernos co-creadores, entonces en lugar de enojarnos, es más productivo ver en nosotros que está pasando que percibimos de esa manera a esta persona o circunstancias. Hay grandes maestros conviviendo con nosotros y no son justamente aquellos que hayan alcanzado la iluminación. Saber aprovechar el instante del ahora nos lleva a ver cuan responsables somos de nuestra vida. Nada ni nadie es culpable de nada, tampoco nosotros, solo actuamos en este teatro llamado vida y que, a pesar de ser tan ilusorio le damos tanto valor de verdad. Lo Divino enseña, nosotros somos su expresión. Nos muestra a cada instante y en cada momento nuestra potestad por ser su expresión. Enseñar es mostrar y el Universo al mostrarse en su grandeza es el perfecto Maestro y nosotros los perfectos alumnos que cuando enseñamos mostramos no nuestra grandeza sino la del Todo en nosotros. La certeza, la fe, la sabiduría, la voluntad, el atreverse y la valentía son los pasos a seguir cuando pretendemos enseñar algo, lo demás es ilusión. La Verdad no se esconde ni está oculta, no es para algunos pocos privilegiados. ¿No lo ves? Pues entonces deberías preguntarte porque. Gracias a Todos Juntos con Amor Divino kravetzv@gmail.com...

Cosas buenas

By on Ago 15, 2011 in ley de permitir | 6 comments

Hola a Todos Quisiera comentarles hoy, lo que me parece muy importante para entender alguno de nuestros procesos. He recibido unos cuantos mails y con los que puedo hablar  personalmente,  parece que lo único que se comenta en general, con algunas excepciones, son problemas o situaciones por resolver; si bien esto está dentro de lo que corresponde, también es muy valido comentar los logros alcanzados, y se que los hay. Cada vez que tenemos un buen día, es un logro muy importante, porque es parte del mundo que decidimos vivir. Cada día que no nos parece tan bueno, también es importante porque es un señalador de nuestro estado de conciencia que deberíamos sanar y rever. Se perfectamente que mucho de nosotros logramos cosas muy buenas y eso es importante para todos, sin importar en que lugar del planeta nos encontremos. Si es bueno, “algo” sucede a nivel general que nos abarca; por lo tanto es de mucho valor conocer lo bueno que le está pasando a cualquiera de nosotros. No hace mucho, alguien me dijo que cuando escuchaba que otro lograba algo para su vida, sentía algo así como envidia porque el otro lograba eso que el no había podido lograr aún. Rechazar este pensamiento es fijarlo, aceptarlo es liberarlo y cuanto más lo acepte más lo libero, pero… liberarlo es ya sentir algo muy distinto. Cuando nos sintamos felices por lo que otro logre, habremos alcanzado una de las más importantes metas, sentir que no estamos tan separados unos de otros, y cuando seamos capaces de aceptar nuestra felicidad entonces estaremos preparados para comprender. Muchas veces estamos algo estancados en nuestros estados de conciencia, eso no es malo mientras nos demos cuenta y es la oportunidad para liberar. Como estamos viendo, cada aspecto de nuestra vida sirve para dar una buena noticia, aunque sea el hecho de darnos cuenta de algo que rever. En realidad todas son buenas noticias, solo falta darnos cuenta de ello, cuando creemos que nuestros problemas son los únicos, estamos decidiendo separarnos, cuando nos damos cuenta de que a partir de un problema, aparece la oportunidad, el momento es santo. Aunque no se lo perciba de esta manera, hay más momentos santos que aquellos que no lo son, la Divinidad jamás deja algo sin cumplir y esto es un momento santo. Nuestra tarea es sentir que ese momento es santo porque si así lo hacemos, eso se manifiesta. Manifestamos lo que queremos que suceda, entonces es preciso darnos cuenta cuales momentos son para comentar y cuales no y a quién. No es conveniente estar todo el tiempo hablando de otros buscando alguna culpabilidad para enjuiciar. Algo de nosotros está en juego en esto y nos estaríamos auto-enjuiciando y auto-juzgando, situación que nos llevaría al miedo y la pelea y sabemos lo que esto significa. Dar buenas noticias nos trae buenas noticias, el movimiento genera movimiento, la quietud solo estancamiento; entonces que mejor que comenzar por atrevernos a ver cosas buenas donde aparentemente no las hay. En la pobreza, la enfermedad y la miseria la visión se nubla, que mejor que en lugar de hablar de ellas, nos propongamos erradicarlas de nuestras vidas en pensamiento y acción y comprender así nuestro potencial. ¿Que significa erradicar la pobreza y la miseria de nuestras vidas? En primer lugar darles el único valor que tienen, “no existen”. Ubicarlas en este contexto nos traslada de inmediato a otra dimensión de la conciencia. Saber que es un acto de locura creer que podemos ser miserables es el punto de partida. Si realmente decimos que somos un reflejo de lo Divino, no podemos ni pensar en la pobreza ni la enfermedad, más que como un acto de ilusión al que hemos accedido. Como siempre digo, se que leer esto es poco alentador para el que está atravesando un mal momento, pero ¿Por qué debería ser de otra manera? Somos nos guste o no lo que deseamos ser. Comencemos por acostumbrarnos a las buenas noticias, dejemos de lado las malas voluntariamente y luego de un corto tiempo no podremos ni escuchar hablar mal de algo o de alguien ni hacerlo nosotros y este estado nos lleva a otro superior y así vamos volviendo a nuestra casa. Jamás le pido a nadie que haga algo de lo que digo sino que lo verifique y lo haga parte de su propia experiencia, pero hoy voy a hacer una excepción: pido que tratemos de dejar definitivamente de hablar por hablar, de decir por decir y de pensar que solo lo que vemos con los sentidos es lo que tiene consistencia. No amemos a dos reyes al mismo tiempo. Si realmente creemos estar en el camino a casa no pensemos una cosa y hagamos otra porque eso es contradictorio y demencial. Pensemos en la vida como lo que es; crecimiento y expansión. Gracias a Todos Juntos con Amor Divino kravetzv@gmail.com Victor...

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