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Algo más.

By on Jul 15, 2011 in ley de permitir | 2 comments

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Hola a Todos

Nuevamente quisiera compartir con Ustedes algunas experiencias para que comprendamos que Todos las podemos tener y sentirnos como realmente Somos.

Les comento esto: Hace unos pocos días, tuve “ganas” de cambiar la moto por una de mayor potencia y viajar ya no bien, sino maravillosamente bien en el vehículo que elegí como medio de transporte. En un principio mis sentidos me llevaron a una determinada marca, de tal manera que condicioné cual sería la moto y el modelo. Muy pronto, noté que algo no estaba bien, que estaba anteponiendo mis mezquinas imaginaciones, en lugar de dejar que lo Divino se manifieste en mí.

Hay motos cuyas marcas no estaban en el país, pero que realmente son las que me gustan. Dejé de pensar el como y el cuando y permanentemente hice la sagrada entrega a lo Supremo de mis deseos apegados. ¿Qué sucedió?

No hace mucho tiempo, tan solo unos meses, abrieron aquí una agencia de las motos que tanto me gustan, no solo eso sino que fui a esta agencia y les dije que una de esas motos es mía. Por supuesto que me dijeron cuantos dólares vale y demás cuestiones propias de la venta. Me subí a una de ellas y dije “es mía”. Agradecí al vendedor y me fui con la absoluta certeza de la adquisición.

Mis sentidos me dijeron “bueno, ahora veamos como adquirimos esta moto”.

Nuevamente entregué mis deseos apegados a lo Divino y dejé de preocuparme.

Esta misma semana, tuve la “visión” de andar en una moto, pero mejor aún de la que había subido en la agencia. Pregunte a lo Supremo ¿entonces es la más cara? La respuesta no se hizo esperar, no la más cara, la mejor.

Viajando en mi moto actual, de pronto “me trasladé a aquella moto” viajé realmente en aquella que es mía y el placer de esta manifestación fue tan impresionante que cuando llegué a mi casa todos me preguntaron que me había pasado que estaba con “esa cara de felicidad”. Lo explique y al mismo tiempo surgió la primera pregunta ¿Cómo vas a hacer para tenerla? Mi respuesta fue: No voy a hacer nada; ya la tengo, anduve en ella y es un placer que así sea.

-Si ya se pero…

Resp: -No hay manera que sea de otra forma, ya está plasmada, ya está en mi.

-¿Aunque no la vea?

Resp:-Aunque no la veas. Yo si la veo y es más que suficiente. Tanto es así que comencé a preparar el lugar para ubicarla en mi casa. Tanta es mi certeza que estoy preparando dar la moto que estoy usando en este momento, sin ningún tipo de temor a quedarme sin moto.

Aprendí a no dar tantos detalles de cómo es que quiero algo, solo entrego el deseo a la Divinidad con entusiasmo y felicidad de ya tenerlo. La duda no existe, la certeza es absoluta, la tranquilidad total. La mezquindad deja paso a la abundancia, no tenemos porque condicionar nuestra vida con poco cuando hay mucho. Lo Supremo da en función de lo que damos y si damos todo, lo único que vuelve y se manifiesta es justamente eso.

Nosotros dividimos nuestros más placenteros momentos en “ahora si y luego que”.

Lo Divino, indivisible y pleno entrega en función de nuestro estado de conciencia porque no es de otra manera.

Muchas veces esta respuesta de “no es de otra manera”, no colma a los sentidos porque requieren siempre una explicación. Aseguro que cuando asumimos realmente nuestro estado, las explicaciones no tienen lugar.

Asumamos la idea de la certeza absoluta, de la seguridad inquebrantable, de la omnipresencia, la omnipotencia y la omnisabiduría de lo Divino en nosotros y eso tendremos. No es de otra manera.

Lo Divino no pregunta cuanto ni como, entrega, porque aunque no lo crean esa es nuestra función; manifestar lo mejor y lo máximo. No pidamos más que nuestra sanidad, lo demás es cuestión de tenerlo y ya.

Gracias a Todos

Juntos con Amor Divino

[email protected]

Victor

 

 

  • Wmarilaot

    TE FELICITO POR TU NUEVA ADQUISICION

  • Antonio

    Muchas Gracias Victor, como siempre es un Excelente Mensaje…
    Que Disfrute Mucho su Moto Amigo…
    Saludos

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