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Una lección acerca de el fracaso

By on Jul 4, 2012 in ley de permitir | 0 comments

Hola de nuevo, 3 veces en una semana que escribo, creo que es nuevo record. Hoy quiero contar otra experiencia en donde el fracaso aparente no siempre lo es. hace ya unos años yo participe en un psicodrama. Psicodrama, para los que no lo conocen, es una técnica teatral en donde se exponen situaciones emocionales difíciles y se le permite al publico interactuar y participar teniendo así una experiencia completa en donde hay mucha improvisación. En un ensayo en particular, una de las participantes salió muy afectada por una de las escenas, y se puso a llorar de forma en que casi parecía hecha bolita en frente de todos, esto cabe mencionar era real. En una ocasión en donde una escena me había aparentemente afectado a mi el director de grupo hizo que todo el grupo me de un abrazo (grupal – valga la redundancia) y eso me hizo sentir muy bien. Así que tuve la idea de hacer lo mismo en este caso… y cuando todos nos juntamos en el abrazo la joven salió corriendo y todos me empezaron a criticar de lo mala que fue mi idea. No sobra decir lo mal que me sentí, para mi es muy importante siempre hacer sentir a los demás, mi talón de Aquiles siempre ha sido la aceptación de los demás, y en ese momento sentí que me quería morir.  Como bien saben los grupos pueden ser muy crueles cuando se unen. Ratos después, ya habiendo pasado un rato y yo sintiéndome muy mal por mi enorme fracaso doble (mala decisión y no logre hacer que la joven se sienta bien) y sintiéndome muy rechazado por el grupo, cuando nadie estaba viendo ni prestando atención a lo que pasaba a mi alrededor, inesperadamente la joven se me acerco, me dio un beso en el cachete y me dijo “gracias”. Bueno, los sentimientos mixtos aun los puedo sentir ahora, por un lado el rechazo, la frustración y por otro la felicidad y la frustración (de nuevo) de que lo que hice si sirvió pero NADIE era testigo de que si fue bueno lo que hice… No tuve la necesidad (o no veía necesario) en aquel entonces aclarar con nadie que en efecto lo que hice ayudo, todos se quedaron con su idea y percepción (que realmente es solo lo que yo imagino) de mi y de mi fracaso, y yo me quede con el conocimiento de que realmente ayude a alguien. Cual fue la lección para mi? 1. Que si siento que puedo hacer algo para ayudar a alguien  – lo haga, y no fijarme en la reacción de la persona. 2. Que lo que opinen los demás esta demás (gracias mecano por estas grandes palabras). 3. Que no tengo que buscar la aceptación de los demás, que no necesito que se enteren de lo que hago bien o mal, que realmente la opinión de la única persona que importa acerca de mí es la mía.   Cuando se actúa con el corazón uno no se puede equivocar. PERO SI HAY QUE ENTENDER que no puede forzarse ante nadie.   Juntos con Amor Divino...

Las Caídas

By on Jul 3, 2012 in ley de permitir | 4 comments

Hola de nuevo, Primero que nada quiero agradecer su participación en mi blog con sus comentarios, siempre son bienvenidos. Segundo, y continuando con el tema de ayer me gustaría tocar un tema muy importante. LAS CAÍDAS Cuando logramos algo, nuestra mente suele sabotearnos para que regresemos a lo que era. Esto es una especie de programación de la mente que se puede observar como resistencia al cambio. Ejemplos son que con tus ejercicios obtienes algo y de repente lo pierdes (mucho dinero y luego lo pierdes, salud y luego vuelves a enfermar). ESTO JAMAS DEBE DE TOMARSE EN CUENTA COMO UN FRACASO. Simplemente se toma como otra oportunidad de terminar de limpiar lo que no quedo totalmente limpio la primera vez. Cuando logramos algo tenemos que entender que aun si lo llegásemos a perder no significa que “ya no lo puedo tener”, si no que hay que volver a hacer las cosas necesarias para volver a tenerlo, y limpiar cualquier cosa que me impida tenerlo de forma permanente. Es común y normal. Muchos de los que hacen los ejercicios (incluyéndome a mi) dejamos de hacerlos cuando las cosas mejoran.  Esto lo único que logra es hacer que la situación regrese a como estaba o empeore. Pero entonces por que lo hacemos? Simplemente por lo que mencione de que a la mente no le gusta el cambio, es por ello que tenemos que liberar la resistencia de forma constante. En el nuevo libro describo un secreto milenario para acelerar los procesos, y hago una especie de combinación de los procesos para obtener los mejores resultados de la manera más acelerada posible. Espero que no te rindas Espero que pongas lo mejor de ti y que cuando veas que las cosas no sales como quieras solo lo tomes como una señal de que hay que persistir. Tienes que ser como el agua que cuando no encuentra un camino lo hace, sin importar nada, el agua siempre sigue su cause. Juntos con Amor Divino Nathan...

Una lección importante

By on Jul 2, 2012 in ley de permitir | 3 comments

Hola de nuevo, Primero que nada pido una disculpa por la austeridad que aun gobierna en el look de mi blog, simplemente no he tenido tiempo de sobra para poder mejorarla aun, y me tardare mas o menos 15 días más en cambiar la imagen del blog, pero lo que importa no es la imagen, si no más bien el contenido.  Y hoy tengo contenido!   Tengo una lección acerca de como cambiar al mundo:   En mis años en la universidad había una “regla” en donde si el profesor encendía un cigarro todos los presentes podían fumar a su gusto. Los que me conocen saben que yo no fumo y soy activo en contra del humo de tabaco para los no-fumadores. Cuando en una clase en específico el profesor encendió su cigarro y se puso a fumar, pude observar como todos los fumadores (el 80% de las personas en el salón, en donde éramos casi 50 personas dentro) comenzaron a fumar.  Esto fue muy molesto pero dentro de mi pensé que serían turnos, que fumarían y que habría periodos de no humo entre fumadas.  Cabe mencionar que las clases eran de 2 y media horas. El resultado real fue que todo el tiempo había alguien fumando sin interrupción. Al tercer día de esto me desperté con costras de sangre en la nariz, a mi me molesta mucho y me afecta mucho el humo de cigarro, y decidí que no seguiría sometiéndome a esa tortura.  Cabe mencionar que en aquel entonces no existían leyes anti-tabaco en lugares públicos. Lo que decidí hacer se los narro a continuación para que aprendan una lección del proceso, espero que sea algo que enriquezca sus vidas como lo hizo a la mía. Estoy en el salón esperando a que el profesor entre, y como de costumbre el entra al salón, deposita sus objetos en su escritorio y saca un cigarro.  Acto seguido (también de costumbre) los que fuman lo toman como señal de “comencemos” y sacaron sus cigarros y los encendieron.  Y fue allí donde mi decisión se convirtió en acción:  me pare y me salí del salón, y afuera del salón me quede parado en la puerta para tomar la clase. Pasaron unos 10 o 20 minutos cuando el profesor noto que yo estaba parado en la puerta y no me metía al salón y esto aparentemente lo molesto un poco y me pregunto: “que haces alli” A lo que yo conteste: “El humo de cigarro me molesta mucho, y he decidido tomar la clase desde aquí, en donde puedo respirar mejor, espero que no le moleste” A esto el profesor dio la señal de que estaba bien y prosiguió a dar su clase como de costumbre. Quiero que quede muy claro que TODA MI INTENCIÓN en todo momento fue simplemente estar lejos de lo que no me gusta.  No había un plan ni una ideología, simplemente acción ante algo que me estaba molestando SIN VIOLENCIA Y SIN AFECTAR A NADIE. A la siguiente clase de nuevo yo estaba sentado esperando, entra el profesor, coloca sus cosas en el escritorio, saca su cigarro, lo enciende y de nuevo es señal para que todos enciendan también, y para mi fue la señal de salir. Me salí y me pare en la puerta como lo había hecho la vez pasada… pero esta vez para sorpresa de algunos (y puedo decir que del profesor y mía) dos o tres compañeros no fumadores se me unieron en la puerta.  De nuevo sin haber hablado de esto con ellos, ni haberlo planeado ni haber hecho nada mas que hacer lo que yo sentía que tenia que hacer para mi. La siguiente vez se repitió la misma escena pero esta vez ya éramos más en la puerta, casi todos los no fumadores allí estábamos en silencio, tomando la clase desde la puerta.  De nuevo quiero mencionar que en ningún momento se hizo un movimiento, ni se hablaron las cosas ni se tenia ninguna otra meta más que tomar la clase sin tener que sufrir con el humo de otros.  Nadie de los que estábamos afuera habíamos organizado ni orquestrado nada para que se considere una especie de actitud en grupo.  Cada quien simplemente se ajusto a las condiciones que uno del grupo vio como las óptimas para sí mismo  y todos estábamos haciendo lo mismo. La cuarta o quinta vez (no quiero mentir, no las contaba, realmente no tenia otra meta más que tomar la clase sin ser molestado por humo) el maestro entro, deposito sus cosas y me señalo a mi y dijo “tu!” “Por ti va a ser la primera vez en todos los años de maestro (no recuerdo si eran 15 o 20) que no voy a fumar mientras doy la clase” Los compañeros fumadores se molestaron y quejaron pero realmente allí quedo la cosa, a partir de ese momento nadie más fumó en la clase. Para mi la lección fue (y ha sido desde entonces) muy fuerte, se que para mi marco algo importante, puedo decir que desde ese momento siento que tengo poder para cambiar las cosas, y que lo único que hay que hacer es tomar acción  y ser persistente. No puedo decir que conseguí mi meta puesto a que no tenía yo esa meta, no era algo planeado, ni tampoco era un plan para conseguir que todos dejaran de fumar, simplemente...

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