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Hoy

By on Feb 18, 2011 in ley de permitir | 4 comments

Hola a Todos Quisiera compartir con Ustedes esto que significa “Hoy”.¿Estamos dispuestos a desafiar el tiempo y el espacio para dedicarnos a <<Hoy>>? ¿Estamos seguros que queremos esto ahora y no después? Porque hablar de ahora significa mucho más de lo que podemos expresar con palabras. Todo lo que hemos vivido y que ya forma parte del pasado ¿tiene importancia?, ¿es real? Porque si es real no forma parte del pasado porque el pasado no existe y si no existe no vale la pena preocuparnos por ello. Si tuviéramos la posibilidad de elegir entre el presente y el pasado y el presente y el futuro ¿Qué elegirían? Si bien el tiempo es una ilusión que estamos dispuestos a compartir creyendo que es real y, como estamos hablando de Lo Supremo, La Verdad no puede ser temporal porque se contradeciría a si misma pues indicaría que algo que ahora es verdad podría no serlo en otro momento y esto es imposible porque lo único posible es la Verdad. Pero juguemos como hacen los niños y aceptemos el juego, ¿Qué elegirían?………… Esto que estamos haciendo es tan solo un juego que nos permite percibir de alguna manera que el pasado y la culpa están muy relacionados y que actuamos en función de ello sin darnos cuenta que nos condenamos al hacerlo, perdemos la libertad por aceptar algo tan ilusorio. Si tenemos que tomar al tiempo como algo que es percibido por nosotros como por ejemplo al mirar la hora en un reloj, ese tiempo en cada instante que lo miramos es el ahora, un segundo antes ya fue, y si pensamos en los segundos que siguen, no están, tampoco es real, entonces ¿por que le damos tanta importancia a algo que nunca es? ¿A que se debe que el tiempo nos aprisione tanto? Vivimos corriendo de un lado a otro, tenemos horarios para todo, nada está fuera de este contexto pero sin embargo estamos diciendo que no es real y si por un segundo aceptamos esta irrealidad, entonces todo lo que tenemos fabricado se desmorona. El tiempo nos acerca cada vez más a la terminación de algo sea esto un día de trabajo a la propia vida, pero la terminación está implícita siempre; pero… ¿no dijimos que la Verdad es eterna? Y si es eterna no tiene culminación y si no termina entonces nunca empezó. Aquí está nuestro desconcierto. Al comprender aunque sea por un instante la irrealidad del tiempo solo nos queda lo Eterno, la vida, la plenitud, la inmutabilidad, la felicidad pura, el Amor. Esto no es bien aceptado por nuestra mente dividida que deseando estar separada; sin el tiempo no lo puede lograr, no puede verse si es que no está acotada con principio y fin, es en esta dualidad, producto de nuestra propia mente donde radica la lucha y si hay lucha hay culpables y la culpa lleva al juicio y el juicio al tiempo y el tiempo a la esclavitud. Quizás halla que cambiar algo. No podemos entrar al Reino de la Verdad sin reconocerla porque no reconocer algo es negarlo y si lo negamos, no lo podemos ver. ¿Se entiende la idea? Entonces el ahora, tal como lo estamos planteando es el Todo, único, indivisible, por siempre eterno sin principio ni fin, lo que asegura que esto de que algo se va a terminar, no tiene consistencia. Lo que es bueno no puede ser malo al mismo tiempo para la misma persona pero puede no serlo para otra, indicio claro de la irrealidad de los conceptos de esta vida llevada al plano personal, la Máxima Verdad no está sujeta a estos vaivenes ni necesita tiempo para ser demostrada, solo la mente puramente humana, distorsionada por su disgregación y división, busca la demostración de lo indemostrable. ¿Podría alguno definir claramente a la Verdad sin entrar en los dominios de su propia intelectualidad? Alguien ¿se anima a ser valiente para comenzar a ver más allá de lo que sus ojos ven? Alguien ¿se anima a ser valiente para ver en todos su propia vida y aceptarla como tal? La aceptación está muy lejos de ser lo que creemos. Aceptar nos aleja del tiempo y la culpa, aceptar es sabernos los Seres que realmente Somos. Una mente cuerda no quiere sentirse mal, pero sin embargo permanentemente lo buscamos, creemos fielmente en todo lo que nos hace sentir mal y lo adoptamos como real, buscamos un entorno que tiene principio y fin y todo lo que así sea no puede tener final feliz. El aceptar que la muerte es el resultado final normal de la vida es no ver la vida sino la muerte, no confundir aceptación con con-formismo; lo que tiene forma se deforma y ¿quien interviene? El tiempo. Si el amor, la felicidad, la abundancia y la salud es lo que deseamos, es porque no lo tenemos y si no lo tenemos es demencial aceptar esta idea. Para los que ven su propio mundo como único y es a lo único que responden, su separación es un hecho. Curarnos de esta percepción temporal es parte de nuestra función y como sabemos que recibimos en función de lo que damos, solo nuestros pensamientos curados sanarán a todos que en realidad Soy Yo mismo. Gracias a Todos Juntos con Amor Divino...

Saludo

By on Feb 17, 2011 in ley de permitir | 2 comments

Hola a Todos Cuando digo Hola a Todos, no es un saludo y nada más, estoy queriendo significar algo Mayor al saludo al que estamos acostumbrados. Estoy dando jerarquía el saludo, estoy “incluyendo”, haciendo de Todos, Uno. Ese Uno, Soy Yo mismo. Dicho de de otra manera, cuando saludo nos estoy dando la bienvenida. Esta bienvenida es parte de la tarea que tenemos encomendada al considerar a Todos como uno mismo en cualquier situación o circunstancia; no podemos dejar de Ver así si es que queremos para nosotros el bienestar y la felicidad que nos corresponde, porque no puede ser de otra manera. Para ser felices lo mejor es tener presente el significado de la felicidad y para esto, si no empezamos con considerar nuestra felicidad como la de todos, es no comenzar. Esto se logra sin esfuerzo si lo hacemos desde la conciencia de la unidad, esta unidad que parte de Amor, nos contiene y nos une. Cuando nos vemos de otra manera que siendo Uno, nos vemos separados y esta separación es producto de una mente dividida que no puede ver otra cosa; esta fragmentación de la mente es la que nos hace perder de vista la unidad y creer que estar separados es lo real porque provoca atención casi exclusiva al cuerpo, haciéndolo además de exclusivo, puramente real. Es este convencimiento el que nos hace desear la separación, convencimiento que proviene de prestar demasiada atención al ego que no tiene manera de percibir la unidad porque es producto de esta mente dividida y fragmentada. Aclaro que, no lo estoy indicando como un enemigo, sino que si seguimos su camino, la liberación no es posible, solo es posible la esclavitud y el sufrimiento. La libertad es exactamente el camino contrario al del ego que no reconoce otra cosa que las limitaciones, esos límites o fronteras son las que no nos dan la posibilidad de vernos en Uno, en el Todo. Mientras estas fronteras sigan existiendo, menos libertad tendremos porque estamos obligados a marcar un territorio que cuando hablamos de unidad, no tiene sentido ni practicidad. El Universo que se expande en cada uno de nosotros no puede tener límites y es el ejemplo más adecuado para formular que si algo se expande, al mismo tiempo no puede estar limitado y contraído, esta contradicción es lo que hace puramente irreal la idea de la separación. ¿Es posible estar separados y unidos al mismo tiempo? Los invito a que hagan una prueba: Pregúntense quienes son y digan cual es la respuesta que obtienen, la primera que les llegue es la que vale; luego repasen su propia vida y digan en que circunstancias se sintieron plenos y en paz. La sola idea de que estamos deseosos de estar separados, nos convierte justamente en eso porque no hay manera de escapar a una mente dividida y contraída a menos que sepamos y verifiquemos con nuestra propia experiencia que eso no es verdad. La Verdad es plena, llena, completa, inmutable, expandiéndose sin cualidades. Suele suceder que vemos en otros algo que no nos gusta o que nos hace reaccionar frente a determinado hecho y que por lo general termina haciéndonos mal o por lo menos hace sentirnos mal, hecho que en algún momento deriva en la culpa. Esta culpa deriva en un juicio y en el miedo al veredicto de ese juzgamiento. Pues sepamos que tanto la culpa y el juicio son producto de una mente memoriosa del tiempo y del pasado que hemos traído al presente como hecho real pero que no existe, es producto de la división de una mente fragmentada que no recuerda lo Eterno. El no reaccionar significa entre otras cosas que dejamos de juzgar, que nos reconocemos como fabricantes de nuestra vida tal como la percibimos, que nos damos cuenta que si lo hago, lo estoy haciendo hacia mí y Yo no quiero hacerme daño porque eso sería demencial. En esta vuelta a compartir, los invito a una nueva forma de vernos. No estamos separados aunque así lo parezca. Comencemos por saber que esta ilusión de separación es la que hace que reaccionemos hacia todo lo que, para una mente dividida, es un ataque y que no nos permite percibir la grandeza que tenemos. Gracias  a Todos Juntos con Amor Divino (Podríamos comenzar a entender que significan estas cuatro palabras)...

El capitulo de regalo

By on Feb 16, 2011 in ley de permitir | 0 comments

Hola de nuevo, El capitulo de regalo, que es el mismo que el capitulo de logros, que es el mismo que el primer capitulo de la Formula para la Transformacion de la vida lo subi a scribd.com asi que aqui esta la liga para que puedas verlo y bajarlo cuando quieras Juntos con Amor Divino Nathan Romano

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